La versatilidad de las herramientas de facilitación

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Las herramientas de la facilitación son muy versátiles. Con un poco de imaginación y teniendo en cuenta las necesidades del cliente, pueden adaptarse a muy diferentes ámbitos.

Ya os hablé en una anterior entrada del uso de una herramienta de facilitación en el ritual de una boda. Hoy os quiero explicar cómo otra herramienta ha sido utilizada para escribir un libro de forma colectiva.

En este caso, fueron unos amigos que participan en un proyecto de acción social en barrios deprimidos de Cartagena los que me pidieron asesoramiento. El proyecto que lleva por nombre Rascasa cumplía 25 años de trabajo en una de las zonas más deprimidas de la ciudad.

Se plantearon recoger en un libro la historia y vivencias de este colectivo a lo largo de este tiempo. En vez de encargarle a una persona que recabara la información para escribirlo, decidieron hacerlo de forma colectiva.

Estos amigos sabían que yo trabajo con grupos. Así que se dirigieron a mi para ver si yo les podía orientar a la hora de hacerlo.

Mi propuesta fue que utilizaran una herramienta que se llama “La Pecera”.

Es una dinámica que solemos utilizar en procesos de indagación a la hora de generar nuevas ideas o propuestas de forma colectiva, inclusiva y horizontal.

A groso modo consiste en hacer dos círculos de personas sentadas en sillas. Uno pequeño de entre 5 a 7 personas que se sitúa dentro de otro mayor. Es por esta disposición por lo que se conoce como “Pecera”. Solamente pueden hablar las personas del círculo pequeño mientras las del externo simplemente escuchan. Pero lo interesante es que cualquier persona puede entrar al círculo pequeño para aportar. Al tiempo alguien del pequeño debe abandonarlo para ir al grande. Para ello se usa una silla vacía dentro del círculo pequeño. Esta puede ser ocupada con la condición de que alguien abandone este círculo para que siempre haya una silla vacía.

La directiva de Rascasa convocó a lo largo de una jornada y a diferentes horas, a personas que estuvieron trabajando para el proyecto a lo largo de estos 25 años. También a personas que se habían beneficiado de su labor o simplemente a personas de los barrios. Así cada cual pudo hablar desde su perspectiva sobre el proyecto.

Todas estas conversaciones se grabaron. Luego fueron transcritas para constituir el grueso del libro, que obviamente tendría un formato de diálogo compartido.

Aprovecharon el medio día para realizar una comida de hermandad en la que el protagonista fue uno de los platos cartageneros más conocidos, el Caldero. Comida marinera donde las haya y vinculada precisamente al barrio de pescadores de Cartagena. Uno de los barrios en los que Rascasa trabaja.

Finalmente, completaron los contenidos del libro con documentación, un prólogo y fotografías de sus actividades. Esto le ha dado al mismo un carácter muy emotivo y entrañable.

La pasada semana se hizo la presentación oficial y pública del mismo a la que Facilitasana fue invitada. Acudimos una compañera y yo mismo al evento.

Allí reconectamos por un rato con buenos amigos. También pudimos conocer un poco más a fondo la gran labor que realiza Rascasa en estos barrio con sus gentes.

Adquirimos el libro para contribuir al sostenimiento económico del proyecto y nos emocionó vernos reconocidos en él por nuestra contribución al mismo.

Al ojear el libro nosotros fuimos los primeros sorprendidos por el resultado. Como ellos mismos decían en la presentación más que una historia del proyecto, lo que allí se recogen son las vivencias y emociones de las personas que de una u otra forma han sido “tocadas” por Rascasa. Unas desde dentro de la organización de forma activa y otras desde el entorno social sobre el que inciden.

Este tipo de retornos me hacen sentir muy orgulloso de mi trabajo. Veo que todos estos años de formación y prácticas pueden tener una gran repercusión y ayudar de verdad a los colectivos a cumplir sus sueños. Esto me lleva a querer seguir formándome, aprendiendo de la experiencia y poniendo todo esto al servicio de quién lo pueda necesitar.

Dedicado a Encarna Aguirre.

2 comentarios en “La versatilidad de las herramientas de facilitación”

    • Desde luego así parece Pepe. Tengo el placer de conocer a algunas de las gentes que sostienen Rascasa y lo fundamental que podría decir de ellas es que son buenas personas, que no es poco.

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