Roles y liderazgo compartido

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Suele ser habitual en cualquier grupo humano que trabaja conjuntamente que haya funciones o roles diferentes y necesarios para el buen funcionamiento de la organización. Además estos roles suelen estar liderados por las personas más “idóneas” y/o con mayor predisposición y tiempo para ejercerlos.

Liderar funciones o equipos en un proyecto es siempre un reto y una responsabilidad. Incluso cuando se hace con las mejores intenciones de servicio al grupo viene acompañado de críticas. Es un trabajo muy desgastante para quien lo ejerce.

El poder y los privilegios entran en juego en el liderazgo. Normalmente ambas cosas van vinculadas a la función que se ejerce. Teniendo esto en cuenta es recomendable darse cuenta que ese poder y privilegios son siempre un “préstamo” que nos hacen temporalmente. Aunque suele ser habitual que nos olvidemos de que ese poder y privilegios no nos pertenecen.

Es más, en muchas ocasiones, solemos llevarnos estos cargos hasta la cama. Quiero decir, por poner un ejemplo, que el que es jefe de tal o cual departamento se sigue sintiendo jefe incluso cuando está fuera de la empresa.

Sin embargo sería muy conveniente que al “apagar las luces de la oficina” también dejáramos colgado en la percha ese rol hasta el día siguiente. Así pasaríamos de ser Pepe López Dtor. Financiero a ser simplemente Pepe López, amigo, esposo, padre, etc.

En este sentido es muy recomendable el compartir y rotar estas funciones en los grupos. Incluso invitando a ocupar estas funciones por personas que sin ser el perfil “perfecto” para ejercerlas puedan desarrollarlas.

Es una buena forma de compartir el poder, de entender cómo se vive con estas responsabilidades y esta exposición pública sobre los hombros.

En una de las fases de la herramienta “Dragon Dreaming” que se conoce como “líneas de canción”, una vez identificadas las tareas y distribuidas en la secuenciación temporal para su realización llega el momento de la asignación de líderes que las impulsen.

Es un proceso diferente al convencional en el que una persona, aunque sea la mejor en algo, no será automáticamente responsable de una tarea en particular. En este caso será la persona más entusiasmada por realizar esta función quien la liderará. Si tiene alguna experiencia en ese área mejor, pero no hace falta que sean profesionales. Pero además, se le asignan dos roles más: un aprendiz y un maestro.

El aprendiz sería una persona que sin tener idea sobre esas funciones tiene un gran deseo de aprender. El maestro sería la que teniendo grandes conocimientos sobre ello ya está un poco cansado de realizar ese trabajo.

De este forma tendríamos un equipo formado por un entusiasta ilusionado con esta función, un maestro que aporta todo el conocimiento y un aprendiz que se formará para poder ejercer este rol en un futuro. Un liderazgo sostenido por tres cabezas. Interesante idea, ¿verdad?

Aun cuando no se adopte un sistema similar al propuesto por Dragon Dreaming siempre será recomendable rotar los roles, compartir responsabilidades como una manera de incrementar la participación y el compromiso. De esta forma, además se aprovechan todos los talentos de las personas del grupo que conducen a mejores resultados. Se favorece la equidad y el empoderamiento. Y además se mejora el ambiente relacional al disminuir las críticas a los líderes al haber pasado por esa responsabilidad y entender la complicada función que tienen las personas que ejercen este rol.

Hagamos como las bandadas de aves migratorias con esas características formaciones en V en las que un ave marca el rumbo y tiene un mayor desgaste energético. Lugar que es ocupado por otra compañera cuando las fuerzas de la que lideraba decaen.

1 comentario en “Roles y liderazgo compartido

  1. Juego de… troles?

    Detrás de un rol se esconde siempre una proyección de expectativas sobre como espero que el comportamiento de los miembros de un grupo. Esa negociación es mutua, yo lanzo mi candidatura para ser el lider, o el gracioso, o el callado y el grupo va generando sus expectativas en función de esa negociación, casi siempre, inconsciente. Porqué sucede tantas veces que en espacios más horizontales (y desgraciadamente también verticales) los puestos de liderazgo informal sean ocupados por hombres? porqué el formato asamblea o espacio abierto es el idóneo para lancen sus candidaturas a las primeras de cambio:

    – yo creo que tenemos que tomar una decisión y salir a la calle, dijo Juan.
    – Pues yo creo que lo importante es resistir, llevamos 10 años aquí? no? – dijo Andrés.

    Qué le pasa a un grupo que necesita tomar una decisión o alcanzar un objetivo? que busca de forma inconsciente un liderazgo (aunque ese tipo de liderazgo quizás no sea el más apropiado, pero eso es otro post…) y sobre quien creeis que empieza a generar expectativas de que será un buen lider?
    dándole así más privilegios (como la posibilidad de intervenir y de tener más peso en las decisiones que otras personas)?

    el reto? ganar conciencia sobre que esperamos de un rol determinado y como todas las personas tienen el espacio para ocuparlo, aumque sea de forma fugaz¡¡¡

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